Para elegir una carretilla para tu almacén, empieza por seguir uno de tus palés desde que llega la mercancía hasta que queda colocada en la estantería. ¿Cuánto pesa? ¿Por qué puerta pasa? ¿Dónde tiene que girar la máquina? ¿A qué altura debe dejarlo? Las respuestas te ayudarán a comparar modelos pensando en el trabajo que haces cada día.
Puedes preparar esa primera consulta con el móvil y una cinta métrica. Haz tres fotos: una de la carga, otra del punto donde cuesta más maniobrar y una tercera de la zona de descarga. Estas son las medidas que conviene anotar junto a cada imagen.
1. Fotografía el palé que mueves habitualmente
Elige una carga representativa y fotografíala tal como llega al almacén, con su palé y su embalaje. Anota el peso total, el largo, el ancho y la altura. Si alguna caja sobresale por un lado, mide hasta el extremo de esa caja. Esa es la anchura que tendrás que tener en cuenta cuando la mercancía atraviese una puerta.
Piensa también en las entregas menos frecuentes. Quizá casi todos tus palés sean iguales, pero una vez por semana recibas material más largo que obliga a hacer un giro distinto. Incluye una foto de esa carga y apunta con qué frecuencia la recibes. Así podrás explicar tanto el trabajo habitual como la entrega que más espacio exige.
2. Mide el giro más ajustado del recorrido
Sitúate frente al pasillo donde la carretilla tiene que girar para colocar el palé. Procura que en la foto se vean la entrada al pasillo, la estantería de destino y lo que queda enfrente. Mide el espacio libre en el punto más estrecho, incluidas las protecciones de las estanterías o las columnas que sobresalen.
Imagina que recibes la mercancía por una puerta ancha, pero después tienes que girar a la derecha para colocarla en la primera estantería. En ese caso, la foto más útil será la de esa esquina. Con la anchura disponible y las dimensiones del palé, el equipo podrá contrastar qué espacio de maniobra requiere cada modelo.
Anota por separado dos alturas: la de la puerta más baja que atraviesa la máquina y la del nivel más alto donde depositas mercancía. Una corresponde al recorrido y la otra, a la colocación de la carga.
3. Enseña dónde recibes y descargas la mercancía
Haz la tercera foto en el punto exacto donde empieza la descarga. Si recibes los palés en un patio y después los llevas al interior, intenta que se vea la transición entre ambas zonas. Indica cómo es el pavimento y señala cualquier rampa, desnivel o umbral que forme parte del trayecto.
Añade un dato que la cámara no recoge: el ritmo de las entregas. ¿Llegan dos palés repartidos a lo largo de la mañana o veinte en la misma media hora? Aunque el recorrido sea idéntico, esa diferencia ayuda a explicar cuánto tiempo seguido trabajará la máquina y qué pausas tendrás entre descargas.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo recoge los aspectos de la carga y del entorno que conviene valorar en su guía técnica sobre carretillas elevadoras.
Qué llevar a Carumaq para elegir una carretilla para tu almacén
Guarda las tres fotos en el móvil y escribe debajo de cada una sus medidas. Puedes resumirlo en una sola nota: «Movemos palés de ___ kg y ___ × ___ cm. El giro más ajustado tiene ___ m de ancho. La puerta más baja mide ___ m y colocamos la mercancía hasta ___ m de altura». Añade dónde descargas y cuántos palés recibes en la franja de más actividad.
Con estos datos podremos empezar por la pregunta que importa en tu caso: ¿qué carretilla puede recoger tu carga, hacer ese giro y colocar el palé a la altura que necesitas? Consulta con el equipo de Carumaq en Tenerife o Gran Canaria.